“Mantente a flote por todos los medios;
pero si te es imposible, ten el valor de
hundirte sin ruidos"...
Rabindranath Tagore
(Pensador y poeta de Bengala, India, premio
Nobel de literatura, 1913, filosofo del
movimiento Brahmo Samaj)
 |
|
| Fuente externa. |
El escritor francés Pierre Alexis, vizconde de Ponson du Terrail, autor de novelas y folletines por entrega en el siglo XIX, nunca imaginó que dos siglos después, en San Pedro de Macorís, Siempre Puro Mar, de mis amores, un personaje similar a Rocambole, el protagonista de sus novelas, podría aparecer de carne y hueso, inusitado en la sultana del este...
He aquí la trama original de las novelas de Rocambole:
"Rocamble regresa a París bajo el seudónimo de marqués Albert de Chamery. Con la complicidad del satánico Sir Williams, intenta amasar una fortuna robando y asesinando sin piedad, y tratando de casarse con una rica heredera española. Pero la condesa de Artoff -llamada Baccarat- descubre su verdadera identidad y lo denuncia. En la cárcel, Rocambole experimenta una redención definitiva por la que pasa de canalla a héroe"...
Obviamente no hay en este texto parecido alguno con el honorable senador Williams, pero sin embargo obsérvese que el padrastro de Rocambole, el satánico, se llama Sr. Williams, que tampoco, obviamente, nada tiene que ver con el honorable senador Williams.
Eran novelas policíacas del siglo XIX, bandidos disfrazados cruzaban ciudades nacientes, los antifaces estaban a la orden del día...
Visitadas por personajes al estilo Rocambole, Margarita Cordero, Isabel Soldevilla, Norma Sheppard y Mayra La Paz, manejaron su sangre fría y sus convicciones de periodismo responsable, para rechazar las amenazas directas de estos Rocamboles caribeños, versión tigres dominicanos, al servicio de la fuerza y la intimidación...
En esta mentalidad de disfraces y FBI con correas de cangrejos, el músculo varonil supuso o midió mal el miedo, dando por seguro que intimidar mujeres periodistas, era más fácil, preciso y seguro.
Periodismo de investigación y riesgos de profesión…
Cada vez más, en la República Dominicana, las personas que hacen periodismo de investigación están expuestos a riesgos mayores y peligros, porque hay grandes miedos frente a lo toyazos ocultos y se hace la apuesta de que la amenaza armada y veladamente armada, puede callar voces o plumas, que son imposibles de comprar.
En el sentido arriba expuesto, en el Caso Williams, como ya se llama a la historia de Rocambole-Williams, las autoridades del Senado de la República deben tomar muy en serio su investigación, porque en este caso se juega el propio Senado de la República su prestigio y seriedad.
La razón por la que insisto más en el senado, que en el partido al que pertenece el Honorable Senador Williams, PLD San Pedro de Macorís, es que porque muchas de estas situaciones en ese partido la tendencia es a encubrirlas, taparlas, a no enfrentarlas en términos públicos, como si la triste verdad de lo negativo habría que guardarla en caja fuerte para siempre. Craso error, falta de visión, mojigatería criolla, aplicada a un concepto de secta resguardada entre los suyos...
Ahora bien, es evidente que mientras la corrupción ataque como la vemos, el periodismo de investigación tiene un rol ético y tenemos profesionales que quieren cumplir con su deber societal y profesional, orientado a la sociedad dominicana sobre tantos alacranes escondidos, algunos bajo el manto sigiloso del nombre de Don Juan Bosch...
Las malas acciones se juzgan, se debaten y si es necesario condenarlas, hay que condenarlas...
Se observa con estupor cómo personajes del oficialismo, puestos en evidencia por profesionales de la prensa, tratan de escurrir el bulto sin la menor de la vergüenza ajena, para no ser denunciados ni escarmentados, por los cauces legales competentes...
¿Qué hubiera pasado si en cada uno de los casos señalados hubiese habido violencia y torniquete para Margarita Cordero, Isabel Soldevilla, Norma Sheppard Mayra la Paz y los demás casos denunciados?...
¿Qué remedio hubiese buscado el PLD como partido a una situación hipotética?...
¿La habría encubierto también?...
Por suerte la sensatez puede aparecer en cualquier momento, el Comité Provincial de San Pedro de Macorís del Partido de la Liberación Dominicana, lo vio clarito, entendió la afrenta, midió situaciones y dimensionó el asunto: expulsó al honorable senador Rocambole-Williams, con lo cual el senador de marras queda sin organismo partidario por el momento, supongo, desconozco las reglas internas de este partido, sí el honorable senador Rocambole-Willians, podría apelar la decisión en su contra, dictada con tino y responsabilidad por el Comité Provincial petromacorisano, más sano que nunca al tomar esa actitud...
Para el diccionario de la Real Academia, el galicismo rocambolesco significa, entre otras cosas, inverosímil, lo sucedido a Margarita Cordero, Isabel Soldevilla, Norma Sheppard y Mayra La Paz, puede ser calificado de inverosímil y brutal, lo brutal porque el guión era de brutos y confiados en que estas periodistas se meterían en miedo, ningún, ningún miedo Rocambole-Williams, estas periodistas se han portado con una dignidad que le ha valido la admiración y la solidaridad de todas y todos, los que luchan para que este no sea un país rocambolesco, como los personeros del honorable senador Rocambole-Williams...
Al desprenderse la madeja invisible del tiempo, nada ocurre de nuevo como original, Engels decía que la historia que se repite, se repite como farsa, pues bien : estamos ante una farsa en la que las autoridades si la encubren, ellas también terminarían etiquetadas de falsas en la farsa : ungidas en los folletines de Rocambole-Williams, nacidos esta vez en San Pedro de Macorís y no en París, como hace siglos.
Rocambole-Williams, please hands off from this girls, please...
Rocambole-Williams, en cristiano sería algo así: aleje su maldito cáliz de las chicas, por favor!!...
NOTA: En situaciones similares se vio el periodista Adalberto Domínguez, para quien pedimos también, toda la solidaridad posible.