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La facultad de ruborizarse
Desde su exilio escribió a Trujillo una carta cuyo texto inédito localizamos en los archivos norteamericanos y que saldrá en un próximo libro nuestro
Bernardo Vega
miércoles, 31 de diciembre de 2008, 04:51 p.m.

Sebastián Rodríguez Lora tenía 38 años cuando en 1949 solicitó y obtuvo de Trujillo que fuese nombrado diplomático, y llegó a Puerto Príncipe como ministro consejero.

Lo que no sabía el inocente puertoplateño era que el dictador lo había enviado allí coincidiendo con un complot que organizaban Anselmo Paulino Álvarez, su esposa Andrée y el ex militar haitiano Astrel Roland, para asesinar al Presidente Estimé, conspiración que incluiría el asesinato del propio Rodríguez Lora por parte de supuestas turbas de haitianos enfurecidos por la muerte de su presidente. Eso justificaría una intervención militar dominicana. El asunto fue descubierto por la policía haitiana y, al conocer Rodríguez Lora sus pormenores, optó por renunciar, junto con el también diplomático dominicano Oscar de Moya, e irse a vivir a Estados Unidos.

Desde su exilio escribió a Trujillo una carta cuyo texto inédito localizamos en los archivos norteamericanos y que saldrá en un próximo libro nuestro. Le decía: “Yo he conservado, para desdicha, en un mundo decididamente empedernido y desvirtuado, la facultad de ruborizarme, la más bella facultad y la única que verdaderamente separa a los hombres de los brutos. Un hombre capaz de ruborizarse no es el más apropiado para seguir en Haití en estos momentos”.  Al Canciller Díaz Ordóñez le dijo: “Yo todavía soy capaz de ruborizarme y no me siento dispuesto a abdicar mi decencia por ninguna causa”.

Ante el escándalo Haití pidió la intervención de la OEA, que investigó “in situ” y condenó al régimen de Trujillo y nombró una comisión de seguimiento. Cuando ésta desapareció en enero de 1951 ya Trujillo podía atacar públicamente a sus dos ex diplomáticos. Hizo que el Congreso los declarara “traidores a la patria”. Rodríguez Lora escribió de nuevo al dictador: “Como otros tantos jóvenes de mi generación, no rescaté nunca, ni puedo rescatar ahora, el pecado de servicio a su régimen y me preparaba a la expiación. Por eso le agradezco sinceramente que declarándome traidor a su régimen, haya usted mismo promulgado mi completa redención. Me obsequia usted, de ese modo, el reconocimiento auténtico de que tuve el valor de volver por los fueros de la virtud y supe rescatar, con mi actitud, las más puras esencias de la dominicanidad”. En otra carta a Trujillo le dijo: “Por desgracia, los jóvenes de mi generación la ‘generación frustrada’... no encontramos ningún modelo de virtudes cívicas que imitar y crecimos políticamente en medio de la más viciada podredumbre moral. Mirarnos en los viejos rufianescos y arribistas que adoptaron, moralmente, para su modus vivendi, la densidad del corcho, era envilecedor. Son ellos los beatos fingidos que se refosilan, hoy como ayer, en las más altas y pingües posiciones públicas y que han hecho del panegírico la única forma de rectoría ciudadana... Por lo demás, no me han inquietado los aullidos de su jauría”.

Rodríguez Lora trabajó y estudió en Estados Unidos, y se graduó de endocrinólogo en la prestigiosa Universidad de Harvard. Tan sólo regresó al país a la caída de la dictadura y nunca se refirió a sus problemas con Trujillo. Es autor del libro “Estampas de mi pueblo”.

Su frase sobre “la facultad de ruborizarse” me impactó cuando por primera vez leí su carta y me vino a la memoria durante estos días de Navidad con motivo de la sentencia sobre la Sun Land y los indultos otorgados por nuestro Presidente. Más de una vez me he preguntado si la mayoría de los jueces de nuestra Suprema Corte de Justicia y nuestro propio Presidente han perdido la facultad de ruborizarse. Los integrantes de la Cámara de Cuentas, ante la reacción de la opinión pública, pienso que se pusieron bien “colorados” y echaron para atrás. Qué pena que los otros no hayan hecho lo mismo.


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OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES (7)
7 - Lamentablemente estamos en una época que lo que vale es el cuanto me toca $$$$ si hago tal o cual cosa; ya la moral y el ruborizarse se fueron a la porra. Que pena ni compasión del carajo le puede dar al Presidente una señora que fué complice de uno de los fraudes $$$$$ más grande del mundo (Está entre los diez más grande de la historia) y por el cuál estamos pagando bien caro el "EFECTO HIPOLITO" que se creó en nuestra economía con ese desfalco.
Pedro Minaya
6 - Se han perdido los verdaderos valores en nuesta sociedad,debemos educar a la nueva generacion a valorar la honestidad,dignidad,por encima de las cosas materiales.No mas Manolo tavarez,Minerva Mirabal,Juan Pablo,Salome,....POBRE MI PAIS.
lina
5 - La capacidad de ruborizarse de nuestros políticos hace mucho que se esfumó y en diciembre del 2004 con las dos chicas haciendo el amor encima de un vehiculo (propiedad de un niño hijo de funcionario) en la pricipal vía de disfrute de la juvantud bien de la capital se inició un proceso planificado para quitarnos la capacidad de asombro y el que no lo crea analice todo los escandalos público y privado ocurridos desde entonces.
José Cepeda
4 - La frase lapidaria escrita en tiempos de Trujillo por el ilustre caballero Sebastián Rodrìguez Lora, dominicano de altísimo honor y profundo concepto de la dignidad, la cual reza: "Por desgracia, los jóvenes de mi generación, la "generación frustrada"... no encontramos ningún modelo de virtudes cívicas que imitar y crecimos políticamente en medio de la más viciada podredumbre moral"... adquiere hoy más vigencia que nunca. Volar sobre el fango, el lodazo que nos putrefacta, es cuasi imposible.
Félix Miguel Díaz Medina
3 - Excelente articulo para comenzar el ano 2009. Estaremos esperando su nuevo libro. Siga escribiendo para nosotros y sientase satisfecho de que los "funcionarios" no lo lean, por que de hacerlo tendriamos hombres probos en la Suprema, en la Camara de Cuentas, en el Congreso y en la Presidencia. La verguenza que no tienen les haria renunciar si fueran honestos.
Juan Batista
2 - Me alegra pensar que "la facultad de ruborizarse" no se ha perdido en la mayoría de la población; de ahí tantas reacciones a los últimos escandalos. Es increíble que los poderes del Estado estén dirigidos por personas de tan poca estatura moral. Por igual, el silencio de los partidos mayoritarios refleja su desconexión con el sentir del país. Rescatemos con nuestra mejor actitud los mejores valores y virtudes de la dominicanidad.
Otto La Paz
1 - Excelente articulo, señor Vega. Lamento decirle que la constricción de la Camara de Cuentas no tuvo su origen en el arrepentimiento, sino en la presión de la sociedad. Literalmente, doña Licelot Marte dijo: ""Esto es un acto de desprendimiento y generosidad, humildad y consciente del valor de la prensa nacional. Nosotros estamos avalados por la ley, por lo tanto, no hicimos nada ilegal". Dice uno, ¿es justo cobrar el equivalente a tres sueldos con solo setenta días en un cargo?
Otto La Paz
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Escritor, economista, historiador. Ha sido Gobernador del Banco Central, embajador en Washington y director del diario El Caribe.
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