SANTO DOMINGO, DN/República Dominicana.- África yo he guardado tu memoria/ África, tú estás en mí/ como el rascajo en la herida/como un fetiche tutelar en el centro de la aldea/, cantaba el escritor haitiano Jacques Roumain en su poema Madera de Ébano al tratar de describir la polifacética y rica esencia del ser y sentirse caribeño.
Este sentir de ritmo y colores es el principal protagonista de la XI Feria Internacional del Libro 2008, actividad en la que los países agrupados en la Asociación de Estados del Caribe son los invitados especiales.
El pabellón 'Caribe en Creación' es el espacio dispuesto para reunir un poco de todo el sabor literario que reúne esta región.
"Queremos que este espacio mantenga la tradición oral del Caribe, como cuando la gente se reúne debajo de un árbol en la tarde, en una plazoleta, y habla", dice la coordinadora de este pabellón, Delia Blanco.
Explica que durante las dos semanas de feria se mantendrá un amplio programa de tertulias y conferencias que tratarán temas referentes a la realidad literaria y cultural del Caribe.
Para Blanco es necesaria una reflexión en torno a la particular diversidad caribeña, con el fin de fortalecer los lazos que unen y superan las diferencias que separan.
El Caribe: Una suma de soledades
"La historia de la literatura del Caribe es la historia de un gran mal entendido, es la historia de una cantidad de soledades", considera el poeta y editor haitiano Rooney Sainteldi.
En visita al pabellón Caribe en Creación el director de la editora Memoire D'Encrier, con sede en Canadá, habla con reporteros de Clave Digital sobre la mágica diversidad cultural de los países caribeños.
"La visión del imaginario caribeño -dice- es una condición común en los escritores de la región, particularidad que cruza las fronteras marinas y traspasa las barreras lingüísticas”.
Convencido, advierte que es importante que los escritores isleños promocionen espacios donde de encuentro e intercambio.
"La gran idea de todos estos encuentros es que podamos pensar como cruzar las barreras y los obstáculos que nos dividen, y que nos planteemos como estar juntos de verdad en esta gran realidad caribeña", sostiene.
RD y Haití, en la búsqueda un puente literario
A pesar de compartir una misma isla, la historia literaria de República Dominicana y Haití ha sido un camino marcado por un desinterés mutuo, pero con puntos de encuentros luminosos.
Sainteldi considera que en la actualidad esta realidad debe ir cambiando a partir del esfuerzo de los escritores de ambos países. “Crear un puente entre dos mundos literarios que –asegura- tienen mucho en común”
El primer paso está en proceso, recuerda, y explica: "Delia Blanco y yo intentamos trabajar sobre un proyecto para hacer una antología literaria de la isla, de los dos lados. Una antología de la gran tierra, que sea en francés y en español y que va a agrupar autores de ambos países”.
De su lado la coordinadora del pabellón Caribe en Creación, Delia Blanco, reconoce los esfuerzos hechos en República Dominica para dar cabida a la literatura haitiana.
"Escritores como Jacques Stephen Alexis y Jacques Roumain han sido conocidos en los años 70 y 80 gracias a los intelectuales dominicanos progresistas", explica.
Recordó un proyecto en ese sentido llevado a cabo por la Editora Taller, que permitió a muchos dominicanos leer en español las obras Compadre General Sol, de Stephen Alexis, y Los Gobernadores de Rocío, de Roumain.
"Hubo toda una generación de dominicanos que le ha dado cupo a esos grandes escritores haitianos y este mismo esfuerzo ha sido continuado hoy", asegura.
El pabellón dedicado a las letras del Caribe, sino la más, es una de las exposiciones más diversas e interesantes de la XI Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2008.