SANTO DOMINGO, República Dominicana.- “La gente que viene aquí es grande y ve cómo se preparan los alimentos”. La afirmación es de Narciso Feliz, uno de los cientos de vendedores que se gana la vida en los alrededores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
El hombre, que tiene ocho años con un puesto de empanadas en una de las puertas de la alta casa de estudios, se queja de la alegada presión que reciben él y los demás buhoneros de parte del Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) y las autoridades universitarias.
Cerca de 105 negocios informales de comidas inundan el entorno de la UASD. Su existencia constituye uno de los viejos problemas que arrastra la institución académica.
Sin embargo, ni los operativos del ADN para removerlos, ni los resultados negativos de los exámenes que, de acuerdo con autoridades de la UASD, ha realizado el departamento de Microbiología y Parasitología, han dado al traste con el negocio que sostiene a más de 400 trabajadores.
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Tenemos preparado un proyecto de Ley en el que estamos solicitando que se prohíba
la venta de bebidas alcohólicas
alrededor de los centros
de educación"
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Franklin García Fermín
Rector de la UASD
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“De ahí dependen un promedio de 500 familias”, asegura Eddy Bonilla, presidente de la Asociación de Buhoneros de la Zona Universitaria.
Hace varios años que Bonilla, propietario de cuatro carros de Hot Dogs, defiende su causa y la de sus compañeros comerciantes. Al igual que el resto de los vendedores, garantiza la calidad de los alimentos que ofrece y pide a las autoridades un método de regulación que les permita ganarse el sustento.
“Nosotros ofrecemos garantía de calidad a los consumidores. A mi hijo me lo traen de repente aquí y tengo que tener garantía de que se pueda comer un pan y beber un jugo de los que vendo”, dice.
Su versión, no obstante, es refutada por las autoridades de la universidad estatal, que aseguran tener informes que comprueban la falta de higiene en la preparación de los alimentos.
Alimentos contaminados
De acuerdo con el rector de la UASD, Franklin García Fermín, estudios realizados por el departamento de Microbiología y Parasitología del centro universitario aseguran que muchos de los productos que se expenden en las afueras del campus "tienen hasta heces fecales".
"Por eso entendemos que se hace necesario que esos negocios sean sacados de la zona universitaria y que algunos puedan ser reorganizados, que puedan instalarse en lugares que no ensucien ni arrabalicen el entorno universitario", solicita García.
Otros negocios
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Familias dependen de los negocios de comida instalados afuera de la UASD, según estimaciones de los comerciantes.
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Aunque no se existen estadísticas al respecto, cada día son más los negocios formales de comidas que se instalan en los alrededores de la universidad estatal.
Los centros de bebidas alcohólicas también abundan, lo que, para el rector de la UASD constituye una gran amenaza para las aspiraciones de los miles de estudiantes uasdianos.
"Otro elemento perturbador es el que tiene que ver con la venta de bebidas alcohólicas, lo cual, muchas veces distrae a los estudiantes. Por ello, tenemos preparado un proyecto de Ley que vamos a depositar en el mes de enero, en el que estamos solicitando que se prohíba, alrededor de los centros de educación, la venta de bebidas alcohólicas y cualquier otro producto que contenga alcohol", revela García Fermín.
Por culpa del Metro
Para el rector, la intensa actividad de los últimos meses en la zona universitaria, producto de la construcción del Metro de Santo Domingo, contribuyó con la proliferación de negocios informales en sus alrededores.
“Asimismo, las construcciones que están llevando a cabo la oficina que dirige el ingeniero Félix Bautista. Cuando hay trabajo, muchos trabajadores requieren la compra de alimentos”, sostiene.
García asegura que la situación de desorganización imperante en las afueras de la UASD podría finalizar en los próximos meses, cuando sus autoridades y el ADN tomen una decisión al respecto.
Las promesas del ADN
Conscientes de que no todos serán favorecidos, los vendedores de la zona universitaria esperan las casetas que prometió construir el Ayuntamiento, para reubicarlos.
Luego de varios desalojos, el ADN emprendió la construcción de kioscos para colocar a los propietarios de negocios que reúnan las condiciones de salubridad para permanecer en el entorno universitario.
Recientemente, el cabildo anunció que trabaja junto a técnicos en el diseño de una normativa que regule el establecimiento de negocios en los alrededores de las diferentes universidades del Distrito Nacional.
Hace más de dos años decenas de vendedores se enfrentaron a agentes policiales que acompañaban a inspectores del cabildo en uno de sus operativos de saneamiento de la zona.