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SANTO DOMINGO, República Dominicana.-La comisión especial de la Secretaría de Salud Pública (SESPAS) encargada de investigar la muerte de seis recién nacidos el pasado 25 de junio en el Hospital Infantil Robert Reid Cabral determinó que el 72% de los decesos ocurrieron como consecuencia de malformaciones congénitas, prematuridad y sepsis neonatal, y no por un brote infeccioso.
Mientras que el 28% falleció tras haber ingresado al centro en estado de gravedad.
De acuerdo con los resultados de las pesquisas, las muertes que ocurrieron en la Unidad de Cuidados Intensivos del referido centro sanitario no excedieron el promedio habitual ni obedecen a un brote de contaminación infeccioso, como se había denunciado.
Señala que, de acuerdo con los datos aportados por el Sistema de Vigilancia de la Mortalidad Infantil, durante el período enero-junio de este año se ingresaron 579 recién nacidos, de los cuales 132 fallecieron, equivalente a una tasa de mortalidad neonatal acumulada de 22.7 por ciento.
De igual forma, en el mes de junio ingresaron 98 pacientes y se registraron 29 defunciones (equivalente a una tasa de mortalidad general de 29.5%), mientras que 41.3% de los fallecidos ingresaron al hospital por presentar malformaciones congénitas. Precisó que la mortalidad ajustada correspondiente a los fallecidos después de las 48 horas del ingreso fue del 17.3 por ciento.
El informe, dado a conocer este viernes por el equipo de especialistas que realizó la investigación, indica además que la distribución de los casos por tiempo de aparición de los síntomas y lugar de origen muestra que la infección fue adquirida antes del ingreso al Robert Reid.
Asimismo, sostiene que cuatro días antes de las muertes de los infantes la sala de cuidados intensivos había sido cerrada para practicársele un proceso ordinario de descontaminación.
“En lo que respecta a las infecciones intrahospitalaria, esta revisión muestra una tasa general del 3.0 por ciento durante el mes de junio del 2009. Existen evidencias científicas que demuestran que los recién nacidos que presentan malformaciones congénitas tienen un alto riesgo de adquirir una infección intrahospitalaria y tienen como consecuencia una muerte temprana”, refiere el informe.
Por su parte, el director del hospital infantil, Emilio Mena Castro, explicó que los menores habían ingresado al centro sanitario en condiciones críticas, procedentes de otros centros de salud.
El informe fue elaborado por un equipo integrado por funcionarios de la SESPAS, del hospital Robert Reid Cabral y de la Organización Panamericana de Salud (OPS).
Entre los profesionales que intervinieron en la elaboración del documento figuran las doctoras Altagracia Méndez, Luz Mireya Jiménez y Jacqueline Sánchez, jefas de Epidemiología, de la Unidad de Recién Nacidos y del Laboratorio de Microbiología del referido centro asistencial, respectivamente.
Además, la epidemióloga Yajaira Valerio, de la Dirección General de Epidemiología y Ramona Núñez, coordinadora del Sistema Nacional de Vigilancia Infantil.
El coordinador del Programa de Control de Infecciones Hospitalarias del Robert Read Cabral, Clemente Terrero, denunció recientemente que seis recién nacidos habían fallecido a causa de una bacteria contraída en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro.