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| Las recomendaciones priman sobre las evaluaciones. |
| Alberto Rosario / Clave Digital |
En el sistema de gestión del empleo público en República Dominicana (RD) por lo general no se prioriza la capacidad a la hora de elegir a los funcionarios, ni luego de contratados se le da continuidad a su rendimiento para fines de promoción y compensaciones, y la arbitrariedad en la asignación de sueldos fomenta el desorden.
Eso es parte del retrato de la administración pública, a juzgar por los resultados del “Barómetro de la Profesionalización de los servicios civiles de Centroamérica y República Dominicana”, presentada en Guatemala la semana pasada en el seminario Función Pública y Medios.
La encuesta del Instituto de Administración de Personal (INAP) 2008, citada en el documento, establece que el 70% de los empleados públicos obtiene sus puestos a través de recomendaciones de funcionarios y de influencias políticas.
Sólo el 30% accede a sus empleos por un sistema de evaluación o concurso. La discrecionalidad del jefe juega aquí un papel importante.
La falta de “meritocracia” en la burocracia del Estado no sólo ha sido destacada por esta evaluación.
| RECOMENDACIONES |
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Carrera administrativa. El evaluador sugiere que el país defina una estrategia para "la implementación de la incorporación de funcionarios a la carrera administrativa".
En el estudio se explica que esta es una etapa crítica para alcanzar el éxito en la aplicación de la Ley 41-08.
El ciudadano como centro. El estudio recomienda que el rendimiento y los resultados esperados en las organizaciones públicas se orienten hacia las necesidades de las ciudadanas y los ciudadanos.
Concursos. De acuerdo con la evaluación, los recursos humanos del Gobierno serían mejores si se desarrollara plenamente el sistema de concursos para el reclutamiento y la selección del personal con las competencias para el trabajo requerido.
Mejores recursos humanos. Para avanzar es preciso que se desarrolle el sistema de clasificación y valoración de puestos públicos para que la incorporación sea "técnicamente sostenida", en lugar de centrarse sólo en la capacitación del personal contratado.
Evaluaciones. Los empleados deben ser evaluados sobre la base de su rendimiento para dar seguimiento a sus méritos y lograr una mejor planificación.
Salarios. Empezar a mejorar el ordenamiento salarial. El estudio explica que no hay criterios claros en la jerarquía salarial del Estado. |
En el estudio regional que mide 12 indicadores básicos, RD obtuvo una puntuación de 31, 17 menos que Costa Rica, el país de América Central mejor posicionado en la clasificación regional.
En el indicador “mérito", RD se ganó un 26. Es el cuarto de la lista. Costa Rica obtuvo 61.
Sin embargo, el director de la investigación, Francisco Longo, al presentar los resultados del informe destacó que los dominicanos avanzaron cinco puntos con relación a 2004, cuando se aplicó por primera vez la metodología.
Costa Rica, en cambio, obtuvo 50 puntos en 2004 y ahora logró 49, lo que significa que se quedó igual, porque la diferencia es estadísticamente insignificante .
Pero los problemas de la RD, y las demás naciones centroamericanas y Costa Rica, son muy distintos.
De acuerdo con lo que señala el experto, Costa Rica posiblemente empieza a cosechar los problemas de un sistema con niveles razonables de institucionalidad, pero rígido y con una noción del mérito muy formal. El resto se enfrenta con gestiones del empleo sin un régimen de méritos establecido y con debilidades estructurales. En palabras llanas, se trata de sistemas más débiles que el costarricense.
En RD, por ejemplo, a pesar de los esfuerzos por instalar la carrera administrativa, de 2004 a 2008 se "separaron de su cargo" a 4,700 funcionarios de la carrera, de un total de 12,700 funcionarios con los que se siguió el mismo procedimiento, de acuerdo con los antecedentes del país que se explican en el informe, auspiciado por la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
La Ley 41-08 de Función Pública elimina, en papel, la discrecionalidad en la cancelación de empleados, ya que estos sólo pueden ser sacados de la institución por malas evaluaciones consecutivas de desempeño o por otras causas especificadas en la legislación.
| LO DESEABLE |
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64 |
| es el mejor índice obtenido por un país latinoamericano en esta evaluación. Lo obtuvo Brasil en 2004, cuando se hizo por primera vez esta medición del servicio civil. |
A pesar de estas cifras, el país, con un tercer lugar en el ranking no es de los que obtuvo peores notas. Por debajo estuvieron El Salvador, Guatemala, Panamá y Honduras.
Tampoco los dominicanos estuvieron entre los que más avanzaron, aunque la gestión nacional es presentada como modelo para los centroamericanos. Panamá aumentó 10 puntos con relación al 2004 al igual que El Salvador. Nicaragua avanzó 11 puntos.
| LO DESASTROSO |
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11 |
| de 100 fue la puntuación lograda por el país en el subíndice de coherencia estratégica. Con esto se mide la vinculación entre el empleo y las prioridades estratégicas del Gobierno. |
Los índices demoledores. La capacidad del servicio civil dominicano para servir a las prioridades establecidas por el Gobierno -llamada en el estudio subíndice consistencia de procesos- se encuentra entre las tres peores, de los siete países evaluados: 23 puntos, igual que Guatemala.
El peor puntaje fue el de Honduras, con 18 puntos. El más alto la obtuvo Costa Rica con 50.
Consistencia de procesos es uno de los subíndices de "consistencia estructural", índice que mide la solidez e integración del sistema y en el que el país obtuvo en forma global 25 puntos.
También el país queda mal en coherencia estratégica, otro subíndice de este aspecto que mide los procesos y prácticas del servicio civil en función de las prioridades estratégicas.
La RD obtuvo junto a Honduras un 11, la puntuación más baja. La más alta, como siempre, fue la de Costa Rica: 43.
Sin embargo, en el subíndice de consistencia directiva, la RD muestra un puntaje alto (41) en comparación con el resto de los otros países, excepto Costa Rica, que ganó un 47.
Pero, en el índice de capacidad funcional, que mide la facilidad del servicio civil para influir de forma positiva en el comportamiento de sus empleados, el país logró un 31, la segunda nota más alta de la región. Costa Rica se ganó un 44. Nicaragua, que supera al país de forma global, tiene un punto menos en este indicador.
Aunque en sentido general la región mejoró y los retrocesos de algunos países no fueron importantes, el investigador, concluye que Centroamérica está por debajo de un tercio de su potencial.